No entiendo lo que pasa en éste momento, ni la razón o sentido en ello... Pero no dejo de creer que lo único que me queda es esperar y seguir luchado por el sueño que cada vez se convierte más en su definición literaria y menos en una realidad...
Estoy en un momento de mi vida, en que no sé que hacer. Lo que empezó como una oportunidad, un medio para realizar sueños, rápidamente se convierte en una decepción que va carcomiendo mi alma de manera cruel e insensible. Impulsando a mi mente a creer que tal vez mi destino es igual al de todos los demás, a empezar a ser ilusa y dejar de creer que la vida es más que estudio, trabajo, familia e hijos. Tal vez mi destino si sea ese y yo ciegamente quiero creer que el mundo puede cambiar o que yo, una persona a la vez, puedo cambiar el mundo. Actualmente, he pensado que tal vez lo que estoy viviendo es un castigo por no serle fiel a mis principios y valores. Me he dejado prostituír. Creo que es uno de esos momentos en la vida en que el ser humano debe analizar la situación.
Ahora, podría darme por vencida y dejarme caer en el abismo de la depresión y volverme como el resto de gente que solo se victimiza ante situaciones como la mía. No he recibido un pago en mes y 26 días. Todo por creer que un mejor salario era mejor que un trabajo que llenara mis expectativas y que todo era un sacrificio para un objetivo mayor. Me salió el tiro por la culata, porque ahora pienso que un salario menor, no solo me ayudaría a pagar mis gastos del mes, si no me daría la satisfacción de estar haciendo lo que quiero. En cambio, estoy en un trabajo desgastante y sin dinero... No me avergüenzo de reconocer mi error. Es más, quiero demostrar, que ahora, cuando siento que tome una muy mala decisión y tuve que haber mantenido mi palabra de felicidad y salud mental antes de cambiar por dinero, voy a luchar por cambiar mi estado. No me voy a victimizar...
lunes, 11 de octubre de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario